miércoles, 13 de mayo de 2020

sábado, 25 de abril de 2015



En Selecciones del Readers  Digest, de enero de 1960, en la página 30, en la sección Instantáneas Perosonales se narra que Lloyd Wright no fue nunca hombre que subestimara sus propios talentos, pero en 195, cuando recibió la Medalla de Oro del Instituto nacional de Artes y Letras, exclamó:”Una sombra me envuelve; siento una enfermedad rara: la humildad”

Baracoa, Ike y el discípulo cubano de Frank Lloyd Wright,  

Sumario: El cubano norteamericano Walter Betancourt, precursor de la arquitectura orgánica en la Mayor de las Antillas, viajó hace varias décadas a Baracoa, para participar en la remodelación del fuerte La Punta, fuertemente dañado por las penetraciones del mar provocadas por el huracán Ike, que a principios de septiembre de 2008  asoló a la Primera de Nuestras Villas y Ciudades y a numerosos municipios en el país

 Por Pablo Soroa Fernández   

    A Frank Lloyd Wright (1867-1959) debemos el surgimiento de la arquitectura orgánica, según la cual toda construcción debe derivarse directamente del entorno natural.
 El término, sin embargo, lo acuñó partir de 1950 el estudioso Bruno Zevi, pues el perspicaz arquitecto norteamericano había denominado a la corriente creada por él usoniana, una derivación arbitraria de USA, sigla en inglés de los Estados Unidos de Norteamérica..
 Zevi calificó la iniciativa como segunda edad de oro de la arquitectura moderna, al rebelarse contra la despersonalización de la tendencia funcionalista y mostrar nuevas maneras de construir hogares.
  Consecuente con su principio, Wright erigió sobre una cascada natural la Casa para la Familia Kauffmann (1937), en Bean Run, Pennsylvnia, en cuya construcción se combinan la piedra, el Hormigón y el hierro pintado.
Durante la primera década del pasado siglo, diseñó un gran núemro de viviendas unifamiliares en las cercanías de Chicago, a las que se suman las mansiones de Martin House en Buffalo (Nueva York), la Coonley House en Riverside, Illinois, y la Robie House en Chicago.
 El afamado profesional proyecta y construye en 1921 el Hotel Imperial de Tokio, única obra que quedaría en pie al ensañarse dos años después con esa urbe intenso terremoto y luego un incontrolable incendio.
Wright declaró después que el edificio sobrevivió a la catástrofe, porque lo calculó mediante el empleo de una estructura de voladizos apoyada en cimientos que flotan sobre un lecho de arcilla.

LA FORMA Y EL ENTORNO

El artista desechó cualquier estilo que no se sustentara en el criterio de que la forma de cada inmueble es inseparable de su función del entorno y a los materiales empleados en su construcción.
 Uno de los edificios más emblemáticos de su segunda etapa es el Museo Solomon R. Guggenheim, de Nueva York, en el cual las obras de arte se exponen a lo largo de una espiral ascendente iluminada por un gran lucernario cenital.
 Fue también precursor en la utilización de nuevas t écnicasd constructivas, como los bloques de hormigón armado prefabricados, la iluminació ndirecta y los paneles de calefacción.
 El Larkin Building en Buffalo, fue el primer edificio de oficinas en disponer de aire acondicionado, ventanas dobles, puertas vidrieras y muebles metálicos, y se considera una contribución paradigmática de Wright, quien fallece el nueve de abril de 1959 en Phoenix (Arizona), a los 91 años de edad

LA OBRA DE UN DISCIPULO CUBANO

Calidad e integración al paisaje perduran en la Estació Experimental de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), erigida en las montañas del municipio Guisa, de la provincia de Granma.
 La obra se construyó en la pasada década de los 70 por el arquitecto cubano-norteamericano Walter Anthony Betancourt (1932-1978), considerado el precursor de la arquitectura orgánica en Cuba.
  Exponentes de ese movimiento son también la Casa de la Cultura de Velazco, en Holguín y la restauración de la fortaleza colonial La Punta, en Baracoa, ambas ejecutadas por el artista, a quien sus padres llevaron cuando niño a Estados Unidos, y el cual decidió radicarse en su patria luego del triunfo de la Revolución.
 Desafortunadamente las penetraciones del mar asociadas al huracán Ike, destruyeron a principios de septiembre de 2008 un muro de ese patrimonio de la Primera de Nuestras Villas y Ciudades, erigido entre 1739 y 1742, como parte del sistema defensivo de la Primera de Nuestras Villas y Ciudades, el cual integraron además los fuertes Matachín o Punta de Esteban (hoy convertido en Museo Matachín) y Seboruco, asiento del Motel El Castillo.
 A Betancourt se le aprecia como un eminente discípulo de Wright, y en su obra en la Sierra Maestra están presentes un equilibrio preciso entre los espacios y el medio natural, y la luz, sin olvidar las celosías, el ladrillo y las piedras pelonas de los ríos cercanos.
En Cuba se reconocen la valía humana, política y profesional de Betancourt, sobre el cual trata una investigación del Máster en Ciencias Alfonso Carulla Figueredo, presentada en el VIII Taller Nacional de Arquitectura e Ingeniería de Montaña, celebrado en Guantáamo, la más oriental de las regiones cubanas




En Selecciones del Readers  Digest, de enero de 1960, en la página 30, en la sección Instantáneas Perosonales se narra que Lloyd Wright no fue nunca hombre que subestimara sus propios talentos, pero en 195, cuando recibió la Medalla de Oro del Instituto nacional de Artes y Letras, exclamó:”Una sombra me envuelve; siento una enfermedad rara: la humildad”

Baracoa, Ike y el discípulo cubano de Frank Lloyd Wright,  

Sumario: El cubano norteamericano Walter Betancourt, precursor de la arquitectura orgánica en la Mayor de las Antillas, viajó hace varias décadas a Baracoa, para participar en la remodelación del fuerte La Punta, fuertemente dañado por las penetraciones del mar provocadas por el huracán Ike, que a principios de septiembre de 2008  asoló a la Primera de Nuestras Villas y Ciudades y a numerosos municipios en el país

 Por Pablo Soroa Fernández   

    A Frank Lloyd Wright (1867-1959) debemos el surgimiento de la arquitectura orgánica, según la cual toda construcción debe derivarse directamente del entorno natural.
 El término, sin embargo, lo acuñó partir de 1950 el estudioso Bruno Zevi, pues el perspicaz arquitecto norteamericano había denominado a la corriente creada por él usoniana, una derivación arbitraria de USA, sigla en inglés de los Estados Unidos de Norteamérica..
 Zevi calificó la iniciativa como segunda edad de oro de la arquitectura moderna, al rebelarse contra la despersonalización de la tendencia funcionalista y mostrar nuevas maneras de construir hogares.
  Consecuente con su principio, Wright erigió sobre una cascada natural la Casa para la Familia Kauffmann (1937), en Bean Run, Pennsylvnia, en cuya construcción se combinan la piedra, el Hormigón y el hierro pintado.
Durante la primera década del pasado siglo, diseñó un gran núemro de viviendas unifamiliares en las cercanías de Chicago, a las que se suman las mansiones de Martin House en Buffalo (Nueva York), la Coonley House en Riverside, Illinois, y la Robie House en Chicago.
 El afamado profesional proyecta y construye en 1921 el Hotel Imperial de Tokio, única obra que quedaría en pie al ensañarse dos años después con esa urbe intenso terremoto y luego un incontrolable incendio.
Wright declaró después que el edificio sobrevivió a la catástrofe, porque lo calculó mediante el empleo de una estructura de voladizos apoyada en cimientos que flotan sobre un lecho de arcilla.

LA FORMA Y EL ENTORNO

El artista desechó cualquier estilo que no se sustentara en el criterio de que la forma de cada inmueble es inseparable de su función del entorno y a los materiales empleados en su construcción.
 Uno de los edificios más emblemáticos de su segunda etapa es el Museo Solomon R. Guggenheim, de Nueva York, en el cual las obras de arte se exponen a lo largo de una espiral ascendente iluminada por un gran lucernario cenital.
 Fue también precursor en la utilización de nuevas t écnicasd constructivas, como los bloques de hormigón armado prefabricados, la iluminació ndirecta y los paneles de calefacción.
 El Larkin Building en Buffalo, fue el primer edificio de oficinas en disponer de aire acondicionado, ventanas dobles, puertas vidrieras y muebles metálicos, y se considera una contribución paradigmática de Wright, quien fallece el nueve de abril de 1959 en Phoenix (Arizona), a los 91 años de edad

LA OBRA DE UN DISCIPULO CUBANO

Calidad e integración al paisaje perduran en la Estació Experimental de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), erigida en las montañas del municipio Guisa, de la provincia de Granma.
 La obra se construyó en la pasada década de los 70 por el arquitecto cubano-norteamericano Walter Anthony Betancourt (1932-1978), considerado el precursor de la arquitectura orgánica en Cuba.
  Exponentes de ese movimiento son también la Casa de la Cultura de Velazco, en Holguín y la restauración de la fortaleza colonial La Punta, en Baracoa, ambas ejecutadas por el artista, a quien sus padres llevaron cuando niño a Estados Unidos, y el cual decidió radicarse en su patria luego del triunfo de la Revolución.
 Desafortunadamente las penetraciones del mar asociadas al huracán Ike, destruyeron a principios de septiembre de 2008 un muro de ese patrimonio de la Primera de Nuestras Villas y Ciudades, erigido entre 1739 y 1742, como parte del sistema defensivo de la Primera de Nuestras Villas y Ciudades, el cual integraron además los fuertes Matachín o Punta de Esteban (hoy convertido en Museo Matachín) y Seboruco, asiento del Motel El Castillo.
 A Betancourt se le aprecia como un eminente discípulo de Wright, y en su obra en la Sierra Maestra están presentes un equilibrio preciso entre los espacios y el medio natural, y la luz, sin olvidar las celosías, el ladrillo y las piedras pelonas de los ríos cercanos.
En Cuba se reconocen la valía humana, política y profesional de Betancourt, sobre el cual trata una investigación del Máster en Ciencias Alfonso Carulla Figueredo, presentada en el VIII Taller Nacional de Arquitectura e Ingeniería de Montaña, celebrado en Guantáamo, la más oriental de las regiones cubanas