jueves, 19 de diciembre de 2013

¿Cuántos días ha pasado en el hueco el "contratista"Alan Gross?


Por Pablo Soroa Fernández 

   Como fuente de información independiente, fiable, actual y detallada 24 horas todos los días del año, se autodenomina la DPA, Deutseche Presse-Agentur o Agencia de Prensa Alemana. 

   Presten atención: “Independencia, fiabilidad, actualidad y detalle, 365 días al año”, suponiendo que este no sea bisiesto. 
   Ese mar de bondades pregona en su ficha de presentación la prominente agencia de noticias germana, una de las mayores del mundo. 
   Y este servdor, que hasta tanto se me demuestre lo contrario creo en la sinceridad y la buena fe de las personas y de las agencias, me dispuse a leer con espíritu de benignidad un cable fechado el pasado dos de diciembre en La Habana, por DPA.
   “El gobierno de Estados Unidos pidió hoy a Cuba una vez más que libere a Alan Gross, cuatro años después de que el contratista norteamericano fuera detenido en la Isla”, reza el primer párrafo. 
   En el segundo el corresponsal cita un comunicado del Departamento de Estado difundido por la Sección de Intereses norteamericana en La Habana, el cual señala que “mañana (martes) el cooperante Alan Gross empezará un quinto año de prisión injustificada en Cuba” 
   El tercero lo dedica a ampliar el comunicado, en el que (el citado Departamento) reitera “nuestro pedido al gobierno cubano, haciéndonos eco de líderes extranjeros e incluso de aliados de Cuba, de que liberen a Alan Gross inmediata e incondicionalmente”.

  Todo el cuarto párrafo es de la cosecha del redactor, para quien “Gross, de 64 años, fue arrestado en diciembre de 2009 en el aeropuerto de La Habana, cuando intentaba entrar al país con sofisticados equipos de comunicación prohibidos en la Isla, aunque convencionales en otros países”. Aquí admite que “los sofisticados equipos” eran “prohibidos” en Cuba (y que por tanto Gross violó la “prohibición”), pero no aclara en qué otros países son convencionales, con lo cual deja un margen para que el lector incluya, entre ellos  a Estados Unidos.

   Del resto del despacho valen entresacarse los siguientes trozos:
   “(Gross) Fue acusado de organizar actividades “subversivas” a través de redes de comunicación clandestinas y condenado en 2011 a 15 años de cárcel por delitos contra la “integridad territorial” del estado cubano (los entrecomillados son de DPA).
   Prosigamos: 

   “El estadounidense , que trabajaba como subcontratista de la agencia de cooperación norteamericana USAID, sostiene que los aparatos estaban destinados a dar acceso a Internet a la pequeña comunidad judía en Cuba”.
  Veamos los tonos que va asumiendo el escribidor en su texto. 

   Sentimental: “Sus familiares (los de Gross) y visitantes extranjeros que lo han visto en Cuba sostienen que su salud se ha deteriorado considerablemente en prisión en los últimos tiempos”

   Analítico: “Su caso es uno de los que más lastra las difíciles relaciones entre Washington y La Habana y es considerado como uno de los principales obstáculos para un mayor acercamiento” (parece que los hay  “menores”).

   Severo: “La Habana le ha ofrecido a Washington un canje por los agentes de la inteligencia cubana conocidos como los “cinco héroes”, arrestados en 1998 como parte de una red de espionaje en Estados Unidos”.

   Ya en este punto final de la historia, han  quedado atrás los resuellos, la terminología de contratista y  cooperante, y esta ha sido sustituida, sin entrecomillarla (como a las actividades “subversivas”de Gross), por la de “agentes de la inteligencia cubana” y red de “espionaje” (el entrecomillado ahora es del Poresomundos).

   Nada menciona –para enriquecer su despacho- sobre las torturas a que han sido sometidos los antiterroristas cubanos, en su larga prisión en Estados Unidos. 
   La agencia que es paradigma de “Independencia”, “fiabilidad”, “actualidad y detalle”, 365 días al año”, no dedicó una línea ese solo día (hagamos gracia de los restantes 364), a hacer referencia a los pedidos internacionales, incluidos los de 10 Premios Nobel (algunos tal vez aliados de Estados Unidos), que en julio de 2010 circularon por el mundo para que se sacara del hueco de la cárcel norteamericana de Victorville a Gerardo Hernández Nordelo, uno de los Cinco, quien estuvo confinado a esa celda de castigo, de dos metros por uno – en compañía de otro recluso, sin sus pertenencias personales- desde el 21 de julio hasta el tres de agosto de ese año.
   A cambio de esa infamia, Cuba ha dado un trato exquisito a Alan Gross, fehacientemente involucrado en actos subversivos contra la Isla. 
   Tanto es así que la extensa pregunta que titula este trabajo, puede responderse con una sola palabra: ninguno. Ni un solo día ha conocido el hueco Alan Gross, en primer lugar porque no existen en nuestros centros penitenciarios, ergástulas como la de Victorville. 
  Esa verdad la conocen al dedillo el Departamento de Estado de Estados Unidos, DPA, los familiares de Gross y los que ejercen sus buenos oficios para la pronta libertad del norteamericano, pero les son indiferente la estancia entre rejas de los cuatro antiterroristas cubanos que no han vertido una sola lágrima o lamento después de más de 15 años de injusto encarcelamiento.
   El día que gracias a la presión internacional, fue sacado de ese espacio de castigo infrahumano de 2 metros por uno, sin ventanas, que compartía con otro recluso, el antiterrorista cubano, a pesar de su quebrantada salud, transparentaba “buen estado de ánimo y elevada moral”, según su esposa Adriana, que conversó con él. 
   Meses antes de aquel diálogo, el dos de noviembre de 2009, para ser exactos, a los 75 años de edad, había fallecido Carmen Nordelo Tejera,  madre de Gerardo, víctima de una larga enfermedad, que no era ajena el largo encierro de su hijo. 

   No solo el “contratista” Alán Gross tiene familia, aunque DPA parezca  desconocerlo.
 

jueves, 12 de diciembre de 2013

Saludos a los blogueros de mi Guantánamo

Un encuentro provincial de blogueros es, a no dudarlo, una de esas oportunidades sobre las cuales no se puede decir lo mismo que las golondrinas de Gustavo Adolfo Bécquer: "Esas no volverán". Porque estos intercambios, repetitivos al menos en mi Guantánamo,  nos ayudan a conocernos mejor a quienes desde la óptica del sentido común, ese que es demoninado el menos común de los sentidos por el autor del personaje al cual pedí prestado el nombre de este blog. El poresosmundos persigue a Mario Esfarcies desde España hasta Siberia, a donde (perdonen este desliz si el antecedente estña explícito debi haber escrito "adonde") lo ha llevado la palabra de honor empeñada por ese asesino a sueldo del doctor Joaquín Fáber (no tiene nada que ver con Enriqueta, la de Baracoa), a favor de quien había testado Esfarcies, desalentado por un falso diagnóstico de cáncer del yatrogénico galeno (perdonden la redundancia).
Después del pasado encuentro de Baracoa, en que admiramos la belleza de la Primognética de Nuestras Villas y Ciudades, yo saludo a mis compañeros de esta trinchera ideológica, empeñados, como la mayoría de las personas decentes, en divulgar la realidad de este país, y de replicar, con intemperencia, la bilis de sus detractores.
Bienvenidos.
Decía Einstein que si su teoría de la relatividad resultaba cierta, Alemanía diría que él era alemán, y Francia que era un ciudadano del mundo. Pero que si resultaba falsa, Francia diría que era alemán, y Alemanía que era judio.
Si nos os ha gustado este prólogo, no por eso dejaré de ser guantanamero y cubano.

sábado, 22 de junio de 2013

A cuantos a la presente página se asomen, salud



A quienes hayan leído “Espérame en Siberia, vida mía”,  le será familiar el título de este blog creado con dos objetivos, el primero de ellos defender a la Revolución Cubana, sin muchos artilugios, y más que defenderla (¿de qué cargos?), divulgar su obra humanitaria reconocida mundialmente incluso por quienes la tergiversan, desde posiciones aparentemente izquierdistas.


No me pasa por la mente  incurrir en el intento de lesa  crueldad de rogar a  Estados Unidos y a la mafia contrarrevolucionaria (que en parte gobierna a ese país y  traza sus peores itinerarios)  que reconozcan, para sus “afueras” los méritos de Cuba Socialista (la única que existe),  o al menos el principal de ellos: independizarnos de su órbita, desde el primero de enero de 1959.


Sé que al menos aquella última lo reconoce, al menos para sus adentros. Su terrorismo contra el país en que nacieron es muestra fehaciente de ese reconocimiento.  


Yo les concedo a esos norteamericano cubanos estar en posesión de un gran coeficiente de inteligencia o de habilidad. Uno de los dos es imprescindible para disfrutar el privilegio de dictar sus normas a las  administraciones de la mayor potencia militar del mundo que -en detrimento del pueblo norteamericano- no dejan de consultarlos a la hora de tomar malas decisiones.


Ese pueblo norteamericano que tan diferente es a sus gobernantes, que se opuso a la Guerra de Viet Nam, que se opone a ser espiado y vigilado,  reclama la libertad de los Cinco, pero seguramente ignora la  sentencia de Carlos Marx: “ni a las mujeres ni a las naciones se les perdona el instante de descuido en que un aventurero ha podido abusar de ellas por la fuerza”.